capítulo 72: Salva a tu papa.
capítulo 72: Salva a tu papa.
Durante las dos horas siguientes, en la penumbra climatizada de la sala de transfusiones, la pequeña Luna permaneció recostada en una sillita reclinable de cuero azul, entretenida con dibujos animados en una tableta mientras una enfermera pediátrica, con extrema delicadeza, le extraía los volúmenes indicados de plasma rico en factores plaquetarios. La niña apenas se quejó por el leve pinchazo; permanecía tranquila, mirando la pantalla y balanceando sus pies en el a