capítulo 129: El camino sobre la arena y la nueva promesa.
Emma descendió por la escalinata de madera que conectaba los jardines de la casa con la playa privada. Al pisar la arena tibia, la brisa del océano le acarició el rostro, desplegando el tejido de su vestido blanco.
A lo lejos, divisó la figura de Oliver y Luna esperándola junto al borde del agua. El sol resplandecía sobre el mar, creando un camino de destellos dorados que parecía guiarlos hacia el cenador de gasa.
Al aproximarse, Emm