—No, eso no puede ser, no puedo estar enamorada de él.
—¿Por qué no? —dice mi hermana a mi lado.
—Es un chiste, ¿cierto? —niega.
—No, no lo es, es tu esposa, estás en la mafia en la que el divorcio no es válido, así que no creo que sea algo malo que te enamores de tu esposo.
—No lo sé, será porque es un maldito demente —ríe negando por mis palabras.
—Tú también lo eres, así que son la pareja perfecta, tal para cual.
¿Será verdad?, ¿estoy enamorada de Reece y no lo había notado?, no lo sé, pero