Quería fastidiar un poco a Reece, así que busque el vestido más descubierto que encontré, tenía una abertura en la pierna izquierda y la espalda descubierta, sonrío mirándome en el espejo por última vez para salir de la habitación encontrándome con mi maldito guardaespaldas que sonríe negando cuando me ve.
—Vas a ocasionar una tragedia hoy mujer —Ruedo los ojos por sus palabras.
—No le dije que me llevará, solo quería tomar una maldita ducha y dormir toda la noche.
—Qué pena belleza, pero tiene