Cuando me quede de nuevo solo en la oficina no dejaba de pensar en lo que mi madre me dijo, después de que Isla desapareció, cuatro meses después las muertes empezaron, una mujer muy parecida a ella estaba siendo la causante de la guerra, no sabíamos por qué, pero era una mercenaria muy buena, sabia moverse y no dejar ni una huella, mi paciencia se estaba acabando y quería acabar con el maldito mundo, parecía que quien me frenaba siempre era ella y ahora que no estaba me sentía perdido.
La pue