Ari se puso el abrigo para protegerse del frío. Pero el frío no era sólo por el clima.
Grayson se acercó y le tomó la mano: —No quiero que haya nada mal entre nosotros. No ahora.
Ella asintió, dejando que él tomara su mano. Se sorprendió del nivel de atracción que sentía por él. Cuando aceptó casarse con él, Ari no esperaba eso. No tenía ni idea de lo que esperaba, pero no era eso. Era como si ya lo conociera, como si se hubieran conocido en otra vida. Pero apartó ese pensamiento. Sabía que