Mariela:
Pasan los días y no logro quitarme de la mente ni de la piel el recuerdo de sus besos.
¡Ese hombre quiere volverme loca!
Aunque, posiblemente no estoy engañando a nadie, loca estoy.
Últimamente se la pasa siguiendome con la mirada, dedicándome sonrisas extañas o contemplándome con una intensidad y curiosidad que no me gustan.
No puedo dejarme llevar por mis dudas. Sería demasiado peligroso para mí hacerlo.
Me contemplo al espejo. Tomando notas de todas mis imperfecciones: mi cabello