Aylin tocó la puerta luego de que se escuchara el sonido del cristal rompiéndose. El espejo se quebró en mil pedazos y no me importó, ya me tenía harta ver esa imagen de mi misma que no me correspondía. Odiaba haber cambiado tanto, no podía perdonármelo sin pensar en todas las equivocaciones que ahora traía en la espalda.
Fingí no escucharla y ella insistió, quedándose en la puerta.
—Luna, por favor abra, necesito ver si se encuentra bien. —dijo, con voz amable.
No quería creerlo, me estaban us