Me quedé en la cama descansando por unas horas más, quería recuperarme del todo para que el somnífero se expulsara por completo de mi cuerpo. Abrí los ojos cuando la puerta se abrió y tenía la esperanza de que fuera él, pero me llevé una gran desilusión al ver que era nuevamente Aylin.
—¿Cómo se encuentra, luna? —preguntó ella, con su amabilidad de siempre, era una mujer muy carismática y agradable, me gustaba su compañía.
La gente en esa mansión me agradaba mucho más que en la casona de Jayden