(Keira)
—Sigo sin entender como puedes pensar, Tania, que yo abandonaría la comodidad de mi vida para ir a pelear. Sabes que no me gusta pelear ni luchar en enfrentamientos de lobos. No me he transformado en años. —dijo Tyler, con los ojos fijos en ella, desafiante. Parecía un humano normal, con adicciones y problemas de inestabilidad. No había rastros de ferocidad en su mirada en lo absoluto.
—Creí que tu etapa de renegar de tu naturaleza había llegado a su fin cuando casi mueres. —dijo ella,