Capítulo XXVII Un encuentro que anuncia un peligro.
Emi.
- “¿Se puede saber cuántos empresarios, políticos, celebridades y familiares a invitado tu madre?”- le pregunte a Perseo, mi marido, ya cansada de saludar a más de quinientos invitados.
- “No sé porque dudas de la capacidad de tu suegra, tú misma lo sufriste esta semana, esto para ella es pan comido, tiene los correos electrónicos personales de mucha gente influyente y si no los tiene. Howard o Abigail se los consiguen. Ni la casa blanca tiene los contactos que tiene Diane Pelayo.”- me dij