Capítulo XX. La vendetta de Andrómeda. parte 1
Emi.
- “Buenas tardes, madre, veo que el tiempo sin mí, no te ha mejorado el carácter, sigues siendo la misma, “adorable, abnegada y entregada” madre, la de siempre”- le dije sonriendo burlona, demostrando que su forma de tratarme no me afectaba.
- “¡Eres una descarada!, ¿Qué haces aquí? Te has escapado, ¿verdad? Como le ocurra algo a tu hermano por tu culpa…”- la interrumpió el histérico de mi hermano.
- “¡No, mamá me ha vendido!, ¡esa m*****a me ha vendido! Han venido a buscarme, para que u