Grace
Se hizo silencio en el salón. Estaba segura de que, si caía un alfiler, todos lo oirían.
Todos los periodistas se quedaron inmóviles, con los ojos muy abiertos y la boca entreabierta, mirándome. Luego dirigieron la mirada despacio hacia mi madre y mis hermanos, como si esperaran que se levantaran y me echaran por atreverme a decir algo tan escandaloso. Pero mi madre no se movió, y tampoco lo hicieron Ryan ni Theodore.
Se limitaron a permanecer sentados, con toda su atención puesta en mí, c