POV DE LISA
Franklin vino a buscarme a las cinco. Yo pensaba quedarme hasta las seis, pero apareció en la puerta de la guardería con cara de disculpa.
—No hacía falta que vinieras por mí —dije mientras recogía mi bolso—. Puedo volver caminando.
—Lo sé —dijo—. De todos modos quería hablar contigo. Vamos.
Me despedí de los niños, le prometí a Benji que lo vería mañana y seguí a Franklin hasta su auto. Condujimos varios minutos sin hablar, hasta que por fin hice la pregunta que llevaba rato dán