- Voy a darme una ducha... Y a dormir. Estoy convertido en un trapo humano... - dije, dirigiéndome directo al baño.
Eran las seis de la mañana cuando mi teléfono sonó el lunes.
"Hola..." dije, todavía con voz soñolienta, sin reconocer el número.
- Hola bebé.
- ¿Quien esta hablando? - Me senté en la cama.
- El amor de tu vida... Pero eso todavía no lo sabes.
- ¿Ben? Pregunté, desconcertado.
- ¿Entonces ya hay alguien ocupando mi lugar? Dile a Ben que lo voy a matar.
- ¿Quién diablos está habland