- Perdona por mis malos modales abajo con tu hijo. Pero a veces no puedo controlarme. Sufrí tanto en el pasado que hoy no acepto que me traten de manera ofensiva. No pienso volver aquí, pero si algún día quieres charlar, puedes llamarme... Y tal vez venir a mi casa.
Él se rió:
- Te nominaré para la vacante en North B.
Lo miré fijamente, tratando de mantener la cabeza recta y no decir tonterías.
- Yo agradezco. Pero no puedo aceptar.
- La vacante es para una persona exactamente como tú, Bárbara.