«No sé» no era precisamente una respuesta que alguien como Giovani le gustaba escuchar. Y menos cuando era a una pregunta como la que había hecho antes.
-¿Cómo que no sabes?- él quitó el brazo de sus ojos y fulminó con su mirada a Kamil.
El hombre moreno negó con la cabeza.
-Ella salió del vestidor, agarró al niño y se fue rápidamente. Mi trabajo es protegerlo, no podía caerle detrás a ella.
Giovani abrió la boca para replicar, pero regañar a Kamil no lo llevaría a nada, él tenía razón.
-¿Ella