Sam, el chofer, estacionó el Roll Royce negro en el frente de la lujosa mansión en la que ya había estado antes, hacía unos minutos atrás había ido a casa, tomé un baño rápido y me vestí con algo más cómodo, aunque mi definición de esa palabra definitivamente contrastaba con aquella majestuosidad.
La vista de día dejaba ver más detalles, como el hermoso color blanco y las rosas rojas de los jardines que hacían un contraste lujoso. Un jóven estaba enfrascado con unas tijeras de podar en hacer qu