50. La persona detrás del crimen
Oliver sintió un puñal atravesar su pecho. La culpa lo embargó. Aunque odiaba a Luca por lo que había hecho, podía entender su dolor. Pero no podía perdonarlo. No por haberle hecho daño a Serena. Su deseo era destrozarlo lentamente, que rogara por morir.
Serena perdió el conocimiento, su cuerpo tembló y cayó inerte en los brazos de Oliver. Él contuvo un grito, pero su rostro mostraba todo el dolor y el pánico que sentía. A lo lejos, Luca sonreía con satisfacción al ver su sufrimiento, pero luego