28. En busca de un plan secundario
—¿Quién es la Líder? —preguntó el primer ministro.
—No puedo decir nada sobre ella —respondió Serena con firmeza, lo que encendió las alarmas en la sala.
—Creí que venías a ayudarnos —espetó Damián, con un tono de desconfianza evidente.
—Quiero ayudar —dijo ella, empezando a ponerse nerviosa—, pero no puedo hablar de ella. Si lo intento, mi cuerpo se paralizará y perderé uno a uno todos mis sentidos, hasta que la muerte sea inevitable. Es un hechizo impuesto a todos los miembros de la organizaci