Margaret: — Mis niños como los he extrañado —
Tanto Vianca como los mellizos casi que salían corriendo en cuanto vieron a su abuela y Margaret se puso demasiado feliz en cuanto nos vio, si soy sincera ella se ha convertido en mi madre y es una de las tantas razones que me hacen sentir segura de saber que este es mi lugar, ese espacio y tiempo que me hace entender que es mi hogar.
Cristofer: — ¿Mamá que son este montón de regalos? —
Margaret: — Son presentes de los invitados de la boda y también