Cristofer: — Tengo otra petición cariño —
Andrea: — ¿Cuál sería? —
Cristofer: — Qué las despedidas de solteros no haya nada de hombres o mujeres para entretener, eso solo se presta a desconfianzas y casi mato a un tipo quien quería tocar a mi esposa, ese día si me enoje demasiado y llegué a la boda porque realmente la amo o de lo contrario ni siquiera la volteó a ver —
Andrea: — Gracias por esa decisión y opino lo mismo, al menos que mi futuro esposo sea quien desee darme un baile muy sensual —