Sergio Gerber
Llegó el momento y mi corazón late fuerte. La llevaré lejos de ese infierno donde lleva años viviendo. Falta poco para la media noche, los pasillos están solitarios, hace dos horas se dio el último recorrido, estoy esperando a Octavio sentado afuera de la habitación de Alma, Felipe nos espera en la salida de emergencia en mi coche.
Se escuchan unos pasos apresurados y me hacen levantar la mirada, es Octavio trae reposando en su antebrazo, un vestido de color azul y una abrigo.
—Se