Fui a mi apartamento a tomar una larga ducha y dejar mi maleta. Emma no ha salido de mis pensamientos ni un solo segundo, no dejo de recrear en mi mente sus movimientos y sus gemidos. Quería pasar un poco más de tiempo con ella, pero debía cumplir con sus deberes al igual que yo. Me gusta y me encanta que sea tan responsable en su trabajo. De otra, no hubiese accedido a la petición de su jefe estando en los días de sus vacaciones.
Una vez terminé de arreglarme, salí en mi auto a la empresa. Ten