Por más que quisiera negarlo, temía que Marcelo lograra conquistarla, pues le estaba interesando el juego, regresó al salón y recogió sus cosas para irse, tenía una cita con su amiga que había vuelto por unos días, unos días que aprovecharía para estar con su pareja, una relación que estaba al borde del colapso, pero que ambos no podían vivir sin el otro.
Recogió su cabello en una coleta baja, salió de la escuela y dejó su bulto en el asiento trasero del auto de su padre, seguido se subió y man