Melany mantuvo el equilibrio como pudo y con ayuda de su compañero no cayó, pero su estabilidad fue fugaz, al instante que miró los ojos del hombre que se acercaba supo sus intenciones. Abruptamente intervino usando sus dos manos para mantener un espacio entre su cuerpo y el de el hombre.
—No es lo que estás pensando, es un baile, es rápido y ha sido un accidente, me distraje contigo, cálmate —Melany estaba asustada, Marcelo parecía un león dispuesto a devorar y por más que trataba de procesarl