Cuando Esmeralda salió, Ángelo llamó a Flek, su asistente.
—Necesito que investigues esto también. No quiero nada a medias. Quiero saber su paradero, con quién está y qué tipo de vida está viviendo.
—¿Crees que es propicio hacer esto? —preguntó Flek, un poco nervioso.
—Flek, has estado hablando demasiado.
—Lo lamento, me ocuparé de ello.
Tras salir de la oficina de Ángelo, Flek se sintió abrumado por los recuerdos del pasado. Como su prometida, había enviado recados a la cárcel a nombre de Nadin