Estaba enfadada y nerviosa a la vez. ¿Quiénes eran? No tengo idea, pero acababa de enfrentarme a ellos. Les agradezco que me salvaran, pero hasta aquí llego. Por lo visto, saben más de mí que yo misma. No les daré la oportunidad de encontrarme. Me adentré más caminando hacia el mar. Cualquiera que me viera pensaría algo distinto. Mi cara ardía de ira. Todo aquel que me miraba pensaba que me iba a tirar al agua.
En un momento, corrí y me bajé hasta la arena. Miré a ambos lados, para asegurarme de