Nadin sentía una inquietante sensación de desesperación y agravio acumulándose en su pecho. Estaba atrapada en un torbellino de emociones, deseando liberar todo el dolor y la tortura que la atormentaban, pero sabía que no era el momento adecuado. Tenía que enfrentar a Ángelo, que debía saber que ella era Nadin Stomcling. Sin embargo, el día en que él descubriera que era la mujer que había arrojado a la prisión aún no había llegado.
Mientras tanto, Jerder notó la preocupación y el disgusto en ell