Mundo ficciónIniciar sesión—¡¿Qué demonios pasa contigo, Claret?! —exclamó rápidamente, apartándome de sí.
—¡No pasa nada, Adal! —exclamé de inmediato, sintiéndome sofocada y avergonzada ante su reacción—. Te estoy confesando que te quiero... Solo eso...
—Tan fácil y tan grave como eso... —balbuceó, respirando profundo y apartando su mirada de la mía—. ¿No







