Capítulo 83. Aléjate de mí
Adam cerró la puerta, aflojó el nudo de su cortaba y sonrió.
—¿Tenías que hacerlo? —preguntó Alexander levantándose de la dura silla donde esperó a su mejor amigo.
—Tenía que hacerlo.
—¿Gusto personal?
Adam lo fulminó con la mirada, aun así, le respondió.
—No lo entenderás, Alex, no fuiste tú quien tuvo que besarla, mucho menos esconderse en el baño para no tener una noche apasionada con ella —murmuró.
—Gracias al cielo, no habría tenido estómago para eso. Amo a mi familia y por Henry haría alg