Descubriendo lo que no debo.
Cuando llego al auto recibo una llamada telefónica.
Contesta una voz femenina, blanqueo los ojos y guardo el móvil.
—¿Quién era ? —cotillea Sam.
—Natali, tu móvil está apagado, el diablo espera en la empresa para el cuadro.
Sam acelera y se mantiene en silencio.
—Ni siquiera exhibí el cuadro, está en el departamento de Esther , que se lo lleve ya—dice al fin y no me tomo la molestia de tan siquiera responder.
Él voltea hacia mí y me contempla con dulzura.
Coloca su mano sobre mi muslo, c