LO INEVITABLE
[JIMENA]
24 de diciembre
Abrir los ojos y encontrarme en esa cama, con mi hijo dormido entre nosotros y Michael al otro lado, me deja completamente desubicada durante unos segundos. No me muevo de inmediato; simplemente observo la escena, intentando asimilarla como si fuera algo ajeno a mí, aunque sé perfectamente que no lo es.
Bruno duerme profundamente, con esa tranquilidad que solo los niños tienen, ajeno a todo lo que ocurre a su alrededor, mientras que su padre, aun dormido,