Volvieron adentro y miraba con insistencia el peluche, había dejado las rosas en el regazo de este, estaban un tanto húmedas aún, con algunas gotas minúsculas sobre los pétalos.
Luego de que Lucy se fuera a su departamento a dormir, ella se quedó pensando mientras tenía el oso entre sus brazos y se recargaba de la cabecera de la cama.
Revivió un momento muy lejano con su hermana, cuando tenían seis años y todavía vivían con sus padres, parecería que esa vida perfecta y soñada de cuentos de had