—Está bien... —respiró él—, te haré caso por ésta vez. —Volvió a caminar mientras ella lo veía extrañada.
—¿Tú hacerme caso? Te ha picado algo porque naturalmente tengo que obligarte a hacer algo —dijo, pero ya estaba lejos para que la escuchara.
Mientras avanzaba en silencio nuevamente, Sophie había sacado una cámara digital del pequeño bolso que llevaba colgando, cruzado del hombro derecho. Comenzó a sacarle fotos a las cosas que veía y le llamaban la atención.
Al pasar por una floristería