Annette volvió más tranquila a la fábrica, lo que Tristán había dicho o hecho esa mañana hizo que se convenciera de su cambio, sabía que estaba cambiando y eso la hacía dichosa, ya no negaba sus sentimientos, obviamente no sé los iba a contar de frente, ni mucho menos pero por lo menos dentro de ella era feliz.
Llegaron a la fábrica a promediar las once de la mañana pero Annette observó algo muy extraño al aproximarse a la puerta, había mucha gente reunida y muy exaltada, unos soldados y el del