16. Cláusula de fidelidad
Leonora
Dos días habían pasado desde su cena de compromiso con Rinaldi. Todavía intentaba comprender todo lo que había sucedido esa noche, pero era imposible hacerlo sin admitir que había sucumbido a los deseos de su cuerpo con el hombre que no debía hacerlo. Sí, se suponía que debía entregarse a las caricias de Rinaldi bajo las condiciones de su contrato, pero ese beso había sido mucho más que una simple caricia de sus labios.
Había caído rendida bajo la mirada de todos los invitados, de sus i