Mis pasos se detienen justo donde tu nombre empieza. Sé que voy a lastimarme al pisar el vidrio, pero no puedo evitar este deseo de continuar.
Isabella
Suspiro rendida y decido volver a mi oficina. Paso al baño privado de Alexander y trato de limpiarme el jugo de moras de la cabeza, pero es imposible. Espero que Rebecca no se vaya en contra de Camila, podría decirse que es la única amiga que tengo en este lugar a pesar de que no soy muy dada a compartir con ella.
Tal vez deba invitarla a tomar