Al entrar en el despacho de mi padre vi que Duncan ya estaba trabajando con él, mirandome los dos como si supieran que algo me había sucedido.
—-- Hola hija ¿cómo estás? no tienes buen color en la cara ¿te ha sucedido algo cariño? — preguntó mi padre.
—- Estoy bien papá, solo que no he dormido casi, el calor me mata y más con mi embarazo —- comente.
—- Bien, sentaros en la mesa y mirar estos documentos, creo que alguien ha estado haciendo transferencias, porque no me cuadran las cuentas, ah por