Me desperté viendo que todo estaba oscuro, me levanté de la cama, bajé las escaleras para ir a la cocina, pero escuché la voz de dos hombres hablando en el despacho de mi padre.
—- Rebeca hija, tu esposo está hablando con tu padre en el despacho, vamos a la cocina, supongo que tendrás hambre, llevas todo el día sin comer — me dijo mi madre.
—- Tranquila mamá, me conformo con un café, tampoco es que tenga hambre ahora — respondí
Entramos las dos en la cocina, sentandome en la silla, mientras mi