31/ Siempre son los Celos

Después de tomarme el café, recogí la cocina y me fui a la entrada de mi casa, cogi mi bolso para irme, pero al abrir la puerta vi el coche de Duncan y el que salía en ese momento de su vehículo.

—- ¿Qué haces aquí? te he dicho que estaba bien —- le comente.

—- Mira a mi no me engañas, el sonido de tu voz cuando hemos hablado por teléfono, me ha sonado a nerviosismo y así no voy a dejar que conduzcas ¿dime que pasa?¿habeis discutido otra vez tu y tu marido? —- me pregunto.

—- Duncan por favor,
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP