Al día siguiente después de ducharnos y desayunar, Mario me comunicó que Ana, la que nos estaba organizando nuestra boda que nos quería ver, porque necesitaba que le diéramos un vistazo a unos folletos que tenía. Nos marchamos de casa, subimos al coche de mi esposo para ir a la oficina donde estaba Ana. Una vez aparco el vehículo y bajamos, entramos en la oficina, saludándonos la organizadora, dándome dos besos a mi y un abrazo y un beso a mi esposo, sentandonos seguidamente en las sillas que y