Erika Camel
Finalmente regrese a mi habitación alacarr la noche después de tomar una cena ligera junto a mi padre y Jul. La tarde había sido más intensa de lo que preví esta mañana cuando me liberaron del minúsculo calabozo de la comisaría.
Ilusa yo que creo que tendría una jornada apacible y de placido descanso después de casi terminar en una cárcel federal por mi propia idiotez.
El día se había complicado en cuanto pise mi propia casa y Derek Mayer se atrevió a aparecerse aquí con ese mal