Me quemo cada vez que te miro.
Derek Mayer
A pesar de que me costó conciliar el sueño en un principio, al final dormí con cierta paz. Me dolían las pelotas por las horas de intensa ereccion que tuve antes de que el sueño me ganara. Tenía que tratarse de un extraño caso de Priapismo lo que Érika provocaba en mi.
Ella durmió también tranquila, no hubo más pesadillas y eso me relajó al punto de que no me despertara hasta casi las cinco de la mañana.
Sabia que iba a tener un día de m****a, pero aún así con tener a Érika entr