Mundo ficciónIniciar sesiónMartes.
Segundo día de la semana y ya estaba agotada.
Puse a Mike a cargo de vigilar y dirigir a los contratistas y su gente cuando llegaran a las nueve, lo cual pareció complacer al casero. Quién lo hubiera dicho.
Greta y yo fuimos juntas a la Cuna de la Libertad y a las oficinas de Jenkins. La recepcionista por poco nos carga en andas hasta una sala de reuniones, donde nos esperaba el abogado.
Todo el asunto demoró unas tres horas, porque Greta y yo queríamos lee







