Mundo ficciónIniciar sesiónMike y yo dejamos a Susan en el dormitorio de Isaac y continuamos hacia el tercer piso. El pobre se detuvo en el umbral, mirando el caos a su alrededor estupefacto. A pesar de todo, ahora que las dos bibliotecas grandes volvían a estar en su lugar, el trabajo que nos quedaba, a pesar de ser mucho, no era pesado.
Decidimos correr todos los muebles de una mitad de la habitación para limpiarla y levantar todos los libros que había lanzado Cristine. Luego correrí







