—Tranquila Sabrina, está bien, no le prestes atención a Kish, realmente yo ni siquiera sé quién es ella, solo conversamos porque quería ser cortés con ella, pero yo no fui a esa fiesta con intenciones, ni de conocer, ni salir con nadie — Le dije mientras esporádicamente la veía por el espejo del retrovisor del auto
— Realmente fui solo porque mi amigo Mariano estaba ansioso de que fuéramos a la fiesta y es por ello que accedí a ir, por cierto, ¿no se suponía que era una reunión del reencuentro