Sabrina coloco su mano en su cabeza cerro sus ojos y respiro profundo, realmente estaba calmando la rabia que le había provocado Kish, en ese momento Kish le dice a Sabrina!
—Querida soy yo, Kish, vine a ver si necesitas ayuda
¡Asintió con una media sonrisa, y Sabrina le responde!
—No Kish no necesito ayuda, estoy bien, ya estoy por terminar tranquila
—Está bien ¿cualquier cosa estoy aquí para ti ok?
Al pasar unos segundos Sabrina pensó que Kish ya se había ido de allí, asi que miró su rostro