— Y bueno mi princesa vamos hacia la mesa para que puedas apreciar tu sorpresa más de cerca ¿que dices? —Sonrió
Yo enseguida volteé hacia dónde estaba la mesa y la silla y todo estaba tan bonito, luego volteé nuevamente a ver a Maximiliano mientras sonreía de felicidad y le dije!
— Claro que sí mi amor vamos, quiero estar junto a ti en este maravilloso lugar
Maximiliano me toma de la mano y camina junto a mí hacia la mesa dónde había preparado esa hermosa y romántica cena bajo la Torre Eiffel,