Blake abrió los ojos, y en su mirada se reflejaban años de dolor acumulado.
_ Ella lo enfrentó. Mi madre, tan pequeña y frágil como era, lo desafió con una valentía que me marcó para siempre. Le gritó que nunca me entregaría, que yo no era un trofeo ni un sustituto para el hijo que él había perdido. Verás, ella era una luchadora, ella se parecía, se parecía a ti. No dejaría que alguien y mucho menos mi padre, se saliera con la suya. Pero... _su voz se quebró, y apretó los puños con tanta fue